miércoles, 28 de marzo de 2018

Datos curiosos...

Últimamente sólo me hace sentir mejor escribir fics, ver novelas, escribir historias, escuchar música y dormir con mi novio.

Otra cosa curiosa es que, sólo escribo cuando estoy demasiado triste, cuando me siento completa o demasiado arrepentida, pero nunca escribo cuando me siento feliz.

Por ejemplo, escribí sobre mi familia, mi perro, mis amigos y mi novio, pero nunca les he dedicado todo un post a ellos, nunca le he dedicado todo un post a las personas que más amo... (Bueno, quizás a mi perro le dediqué medio post), las personas que hasta ahora no me han hecho daño, me han hecho en gran parte llorar de amor y felicidad, de miedo o preocupación pero nunca de dolor.

Nunca escribí de lo bien que se siente pintar o escribir, de lo feliz que me siento cuando escucho música o como me pierdo en el espacio leyendo historias. Nunca lo he hecho, y quizás nunca lo haga:

Estar feliz es un sentimiento que he experimentando pocas veces y lo disfruto tanto que pierdo las palabras, el tiempo lo aprovecho o pierdo el como se siente para poder plasmarlo en letras, lo disfruto y tomo ese momento sólo para mi, no me queda tiempo para compartirlo.

Pero, quizás quien me lea, pensará que soy una persona triste; si, quizás lo soy ahora, pero no lo fui antes, cuando estaba en la cima de alcanzarlo todo, cuando todo lo que rodeaba mi mundo era felicidad, sin duda alguna, el 2016/2017 fueron los mejores años, los años en los que este blog estuvo abandonado y mi vida repleta de momentos felices.

Suicidio emocional.

Últimamente, y debido  la tristeza que me ha ocasionado este cambio, he pensado cosas horribles, he perdido mucho la esperanza y me mantengo de pie por compromiso.

Es difícil admitirlo, teniendo en cuenta que soy alguien que repudia por completo el suicidio (y si, de eso estamos hablando), cada que pienso en el lo veo como la alternativa más inútil de todas y trato de alegrarme por todas las cosas buenas que puede ofrecerme la vida... pero ¿qué me las garantiza?, cuando miro más allá, miro hacia el futuro, pierdo el sentido, no veo nada, absolutamente nada. No me veo cuidando un bebé, ni pintando como sólo hacerlo antes, no me veo bailando con mis amigos o estudiando sin parar para un examen, no me veo siendo profesional o reuniendome nuevamente con mis familiares, no me veo casandome o sentada en una oficina realizando el trabajo de mis sueños, ni siquiera me veo yendo a la panadería para comprar un pan... simplemente no me veo en un futuro; y se que son esos tipos de pensamiento, son pensamientos que vienen a ti cuando no tienes un sentido, cuando has perdido la esperanza, cuando no tienes ambición, cuando no te quieres, cuando tu autoestima no existe, cuando no le ves sentido a tu vida o cuando ya no hay un porque para imaginar un futuro.

Puedo pasar todas mis noches llorando, desahogandome, escribiendo, dibujando, durmiendo y nada pasa, aún si mi novio intenta con todas sus fuerzas hacerme sentir mejor, darme aliento, darme fuerzas, nada sirve; la dependencia viene con nosotros desde nuestra crianza, lamentablemente no la poseo, no dependo del amor de nadie, no dependo de las palabras de la persona que amo muchísimo, no dependo de sus opiniones, sólo dependo de mi felicidad, y NO soy feliz, por ende, no he podido mejorar.
Tuve que dejar todo por lo que me esforce, todo lo que me hacía una persona feliz y completa, todo para dedicarme a sobrevivir.

Y aunque piense en el suicidio nunca sería capaz, nunca podría hacerlo, hay cosas que tengo la curiosidad de experimentar aunque tengo la certeza de que no pasarán ellas siguen apareciendo justo cuando llegan los peores pensamientos. Nunca lo haría porque mis padres sueñan con verme otra vez, mis abuelos quieren verme antes de morir, porque mi novio estaría de seguro tan destrozado si lo único que tiene con el se va, porque de seguro si me voy y no trabajo ¿quién ayudaría a mis familiares?, si me voy sería un problema de papeles y más para llevar mi cuerpo, serían gastos y problemas para mis familiares, serían tristezas, pérdida...

Y mientras estaba en el bus, camino a la monótona vida que tengo, literalmente monótona, pensé que quizás suicidarme sería la cosa más estúpida que jamás podría hacer, ¿qué pasa si dentro de unos años está depresión mejora? ¿qué pasa si en aquel momento quiero o puedo, vivir más que Nunca? Por esas razones cada que viene eso a mi mente pienso que el suicidio es lo más tonto del mundo, hay que darle oportunidad al tiempo de mierda, o a la depresión absoluta a ver si llegan a mejorar en algo tu vida; en fin, mi decisión ha sido el suicidio emocional, que no es más que estar igual de deprimido que antes, sólo que está vez estas mas consciente de que tus ganas de vivir se acabaron pero tu razón no, quizás no expresó o no tenga mucho sentido lo que quiera decir... pero, lo es, de una forma metafórica, estar muerto por dentro, esperando una resurrección, esperando un momento feliz, esperando el motivo para ser feliz o simplemente serlo. 

Dedicación.

Ha pasado mucho tiempo desde que no me dedicaba a mi blog... pero me dediqué a mi vida, me dediqué  estudiar muchísimo, a leer, a divertirme y a enamorarme. Me dediqué a hacer amigos, a cuidar a mi perro, a escribir fics y ver novelas y anime. Me dediqué a leer manga y a entregar mi corazón, alma y cuerpo a la misma persona que me dediqué a amar, y la ame, y la amo muchísimo, como nadie jamas quizás.

Me dediqué a enamorarme de nuevas oportunidades, de un nueva carrera de una nueva visión de vida; me dediqué entonces a trabajar para cumplirla, a cuidarla y atesorarla, a tenerla presente siempre para lograrla.

Me dediqué a enfocarme en mi familia y amigos, en sus historias, sus problemas y en tratar de ayudar; me dediqué a resolver aquellas duda existenciales.
Le puso atención a tantas cosas que estaba a punto de ser la persona más feliz...

Pero... me dediqué a tantas cosas, para luego dejarlas atrás.

Hoy, hace 8 meses deje todo, deje todo a lo que me había dedicado en un año, a excepción de ti amor, tu estas conmigo; deje mi familia, mi carrera, mis estudios, mis metas, mis amigos, mi hogar... mi país.

Hoy, hace 8 meses llegue al Ecuador, y deje de pensar en todo lo que alguna vez había soñado, las oportunidades se abrieron, las personas me acogieron, pero mis metas se esfumaron, ahora vivo para sobrevivir más que para vivir, y aunque se que lo que estoy haciendo está mal, es mi único propósito aquí, sobrevivir, cosa que en mi país estaba siendo imposible.

Mi amor está conmigo, por capricho nos vinimos, dejamos todo, y logramos mucho, pero el estar solos, en otro país, otras personas, otras costumbres, sabiendo que a todo lo que le dedicaste tiempo se está destruyendo junto a tu tierra te destroza.

Lo amo por estar conmigo y agradezco su compañía, pero nada, nada puede reemplazar a todo eso que le dedicaste tu vida, todo lo que se esfumó al irte, todo lo que complementaba tu hogar; deje el 90% allá, sólo un 7% me acompaña y el resto son recuerdos que escriben esto con nostalgia. 

Heart Chat BubbleKunai - Naruto 3